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La Comisión de Hacienda y Crédito Público de la Cámara de Diputados analiza la posibilidad de establecer nuevos impuestos a productos ultraprocesados con altos niveles de sodio, entre ellos sopas instantáneas, ramen, embutidos y algunas salsas, como parte de una estrategia para reducir su consumo y atender los efectos asociados a una ingesta excesiva de sal.
La propuesta contempla un gravamen de carácter extrafiscal para aquellos productos que superen los parámetros de sodio establecidos en las disposiciones sanitarias y que actualmente deben portar el sello de advertencia de “exceso de sodio”.
El presidente de la Comisión de Hacienda, Carol Antonio Altamirano, explicó que entre los productos que podrían ser considerados se encuentran las sopas instantáneas, salchichas, embutidos y algunas salsas, aunque aclaró que la lista todavía se encuentra bajo revisión.
Los legisladores analizarán cada producto de manera individual antes de determinar cuáles serían sujetos al impuesto y cuál sería el porcentaje o monto del incremento. De acuerdo con estimaciones preliminares, la medida podría generar una recaudación cercana a los 12 mil millones de pesos.
El planteamiento surge bajo el argumento de que el consumo elevado de sodio está relacionado con diversos problemas de salud, entre ellos la hipertensión y enfermedades cardiovasculares. Por ello, los legisladores consideran que los costos asociados a estos productos deben ser contemplados dentro de la política fiscal.
Uno de los productos que concentra especial atención son las sopas instantáneas. De acuerdo con las cifras presentadas durante los trabajos legislativos, en México se consumen alrededor de 4.5 millones de unidades de este tipo de productos diariamente, lo que coloca al país entre los principales consumidores de sopas instantáneas en América Latina.
La propuesta, sin embargo, excluiría a los productos considerados parte de la canasta básica, con el objetivo de evitar que las modificaciones fiscales tengan un impacto directo sobre alimentos esenciales para los hogares.
Altamirano señaló que la intención no es generar un golpe adicional a la economía de las familias, sino establecer una política que incentive un menor consumo de productos con cantidades elevadas de sodio.
Los legisladores también analizan modificar el impuesto aplicable a las bebidas alcohólicas, particularmente a la cerveza. La propuesta contempla un incremento de entre 60 centavos y un peso por unidad, dependiendo del precio y la presentación.
De acuerdo con las estimaciones planteadas en la Comisión, el ajuste a la cerveza podría generar alrededor de 6 mil 500 millones de pesos adicionales de recaudación. La propuesta representaría un incremento aproximado de 4.6 por ciento.
La diputada del Partido del Trabajo, Vanesa López Carrillo, explicó que la cerveza concentra más de 94 por ciento del mercado de bebidas alcohólicas y mantiene una trayectoria de crecimiento, además de contar con una amplia capacidad instalada.
Durante los trabajos de la Comisión también se expuso que la cerveza industrial representa alrededor de 93.1 por ciento del volumen de bebidas alcohólicas comercializadas anualmente en México, mientras que otros productos, como los destilados y el vino, tienen una participación considerablemente menor en el mercado.
Los legisladores señalaron que existe una diferencia entre la participación de cada tipo de bebida en el mercado y su contribución al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), situación que, a su consideración, debe ser revisada dentro de la política fiscal.
La propuesta también busca incentivar la producción de bebidas con denominación de origen, como el tequila y el mezcal, además de atender lo que los legisladores consideran una competencia desigual dentro del mercado de bebidas alcohólicas.

Las modificaciones al IEPS todavía no representan un impuesto aprobado. Carol Antonio Altamirano aclaró que las medidas forman parte de las conclusiones obtenidas a partir de diversos foros realizados en el país y que serán consideradas dentro de los trabajos rumbo al Paquete Económico 2027.
El legislador explicó que las propuestas deberán ser analizadas para determinar su viabilidad técnica, su impacto en las finanzas públicas y la efectividad que podrían tener para alcanzar los objetivos planteados.
En el caso de los productos con alto contenido de sodio, la Comisión también revisará si el incremento aplicado anteriormente al IEPS de las bebidas azucaradas ha cumplido con los objetivos establecidos, para lo cual se requerirán datos de la Secretaría de Salud.
El Paquete Económico 2027 será presentado por el Ejecutivo federal en los tiempos establecidos y, posteriormente, corresponderá al Congreso discutir las modificaciones fiscales que sean planteadas.

