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Estados Unidos e Irán se encuentran en la fase final de negociación de un “memorando de entendimiento” destinado a poner fin a la guerra que estalló en febrero de 2026. Aunque el presidente Donald Trump aseguró que el pacto está “prácticamente negociado”, ambas partes mantienen posturas distantes en puntos críticos, mientras la mediación de Pakistán busca evitar que las hostilidades se recrudezcan.
Aquí te resumo los puntos clave de este “tira y afloja” diplomático:
1. El Estrecho de Ormuz: el punto de fricción comercial
Es la prioridad inmediata para Washington. El borrador contempla un plazo de 30 días para normalizar el tráfico marítimo a los niveles previos al conflicto.
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La disputa: Mientras EE. UU. exige libertad de navegación sin restricciones, Teherán insiste en que el estrecho seguirá bajo su supervisión y coordinación, rechazando que la vía sea un asunto que competa a Washington.
2. Sanciones y activos congelados: oxígeno para Irán
La economía iraní, asfixiada por el conflicto, ha condicionado el acuerdo a un alivio financiero tangible:
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Petróleo: Se negocia la suspensión temporal de sanciones a la exportación de crudo y derivados para que el gobierno iraní pueda captar ingresos.
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Fondos retenidos: Irán exige la liberación inmediata de una parte de sus activos congelados en bancos extranjeros y un mecanismo que garantice el acceso al resto de los fondos. EE. UU., por su parte, mantiene que el bloqueo sobre los puertos iraníes se levantará solo cuando el acuerdo final sea una realidad, no antes.
3. La cuestión nuclear: el “elefante en la habitación”
Para facilitar un alto al fuego rápido, este es el punto que se ha pateado hacia adelante:
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Aplazamiento: Las partes han acordado excluir los temas nucleares de este primer memorando. Se ha planteado un plazo de hasta 60 días tras la firma para empezar a negociar un acuerdo definitivo sobre el enriquecimiento de uranio.
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La amenaza: Trump mantiene una línea roja inamovible: EE. UU. no firmará un acuerdo final si Irán no se compromete a desmantelar instalaciones de enriquecimiento y retirar su uranio de alta pureza. Irán ha negado categóricamente haber aceptado estas condiciones en la fase actual.
4. ¿Qué pasa con Líbano e Israel?
Este es otro foco de inestabilidad. Aunque el texto del memorando incluiría el fin de las hostilidades en todos los frentes —incluido el Líbano—, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha dejado claro que Israel no se quedará de brazos cruzados. Trump ha respaldado la posición de Israel de mantener “libertad de acción” para responder a amenazas en sus fronteras, lo que añade una capa de incertidumbre sobre la efectividad real del pacto en el terreno.
En resumen: Lo que está sobre la mesa hoy es un acuerdo de mínimos para frenar la matanza y reabrir el comercio. Los temas de fondo (armas nucleares, misiles y el futuro de la seguridad regional) siguen siendo el gran obstáculo y serán el verdadero campo de batalla diplomático en los próximos dos meses. Como bien dijo Trump, nadie tiene prisa; el tiempo, al menos por ahora, se juega en una mesa donde cualquier paso en falso podría reactivar los bombardeos.



