🎧 Usa el reproductor para escuchar esta nota
Exclusivas MX
Rusia atraviesa una notable escasez de combustible que ha impactado la vida cotidiana de sus ciudadanos, con largas filas en las estaciones de servicio y reportes de desabastecimiento en diversas regiones del país. Esta crisis es consecuencia directa de la intensificación de la ofensiva ucraniana con drones, que en los últimos meses ha golpeado refinerías, terminales petroleras y nodos logísticos estratégicos en territorio ruso.
📌 Nota recomendada
![]() |
Innovación de la UNAM: Nuevo nanocompuesto en gel optimiza la recuperación de petróleo en México |
Impacto en la población y medidas gubernamentales
La situación, que se ha vuelto una postal cotidiana, obligó al presidente Vladimir Putin a reconocer el pasado 28 de junio que el país enfrenta “cierto déficit” de combustible. En una reunión de emergencia, el mandatario admitió que existen problemas de suministro y que, en ocasiones, no es fácil encontrar el tipo de octanaje necesario. No obstante, Putin aseguró que la situación “no es crítica” y la calificó de “temporal”, prometiendo medidas para estabilizar el mercado:
-
Comité de crisis: Se ha creado un grupo de trabajo especial para garantizar el abastecimiento, priorizando sectores vitales como la agricultura para asegurar la temporada de cosecha.
-
Ajustes operativos: Se han reducido los periodos de mantenimiento de rutina en refinerías y se está maximizando la capacidad de producción para superar los niveles de junio durante el mes de julio.
-
Restricciones a la exportación: El Kremlin evalúa una prohibición total a la exportación de diésel para redirigir los recursos al mercado interno.
-
Refuerzo logístico: Se han incrementado los envíos de combustible por tierra y mar, especialmente hacia zonas críticas como Crimea, que fue declarada en estado de emergencia.
La estrategia ucraniana de “sanciones de largo alcance”
Desde finales de marzo, Ucrania ha ejecutado más de 50 ataques de largo alcance contra la infraestructura energética rusa. El presidente ucraniano, Volodímir Zelensky, ha definido estas operaciones como “sanciones de largo alcance”, diseñadas para debilitar la capacidad financiera y logística de la maquinaria de guerra rusa.
-
Objetivos clave: Entre las instalaciones atacadas recientemente destacan la refinería de Sloviansky en Krasnodar, otra planta en Yaroslavl y la estación de bombeo de Vtorovo, un nodo logístico fundamental para la exportación y el consumo interno.
-
Daños estructurales: Aunque el gobierno ruso sostiene que las instalaciones dañadas se están reparando rápidamente, el impacto en la cadena de suministro ya ha forzado a muchas regiones a implementar medidas de racionamiento de combustible.
A pesar de las dificultades, el Kremlin ha dejado claro que no cederá en sus objetivos militares, vinculando la respuesta a estos ataques con la determinación de no permitir que Ucrania imponga términos en futuras negociaciones. Mientras tanto, el desabastecimiento continúa siendo un factor de incertidumbre en la economía y la sociedad rusa tras cinco años de conflicto.



