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Un juez federal de Estados Unidos rechazó la solicitud de Cilia Flores, esposa del expresidente venezolano Nicolás Maduro, para continuar su proceso judicial bajo arresto domiciliario o quedar en libertad bajo fianza. La defensa pidió que la ex primera dama pudiera esperar el juicio fuera de prisión debido a problemas de salud, pero el magistrado consideró que existen motivos para mantenerla detenida.
La resolución fue emitida por Alvin Hellerstein, juez del Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York. Flores, de 69 años, permanece recluida en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, donde fue ingresada después de su captura y traslado de Venezuela a territorio estadounidense.
Los abogados solicitaron que se le permitiera permanecer en una residencia privada, bajo vigilancia mediante un dispositivo electrónico GPS. Como argumento, señalaron que su estado de salud se habría deteriorado durante el encarcelamiento y que las condiciones de reclusión dificultarían su recuperación. Sin embargo, Hellerstein consideró que existe riesgo de fuga y expresó dudas sobre el compromiso de Flores de no abandonar el país.
El juez también tomó en cuenta que la esposa de Maduro tendría acceso a recursos económicos y contactos dentro del Gobierno venezolano que podrían facilitar su huida. Además, consideró que, si regresara a Venezuela, sería difícil lograr su extradición a Estados Unidos. Por estos motivos, rechazó las medidas solicitadas por la defensa.
Las preocupaciones sobre su salud fueron expuestas por sus abogados y familiares. De acuerdo con información atribuida a la agencia Associated Press, la defensa afirmó que Flores habría sufrido un episodio cardiaco mientras permanecía encarcelada. Por su parte, Nicolás Maduro Guerra, hijo del exmandatario, declaró a la agencia AFP que su madre enfrenta un problema delicado del corazón y necesita someterse a un procedimiento médico. También sostuvo que el centro de detención no ofrece las condiciones adecuadas para su recuperación.

En paralelo, la Fiscalía de Estados Unidos presentó nuevas acusaciones contra Maduro y Flores por presuntos actos de tortura contra personas detenidas, incluidos ciudadanos estadounidenses. Según el escrito de acusación del Distrito Sur de Nueva York, ambos habrían formado parte de una estructura de poder que recurría a la violencia, las detenciones arbitrarias y la persecución de opositores para mantenerse en el poder.
El documento judicial describe presuntas prácticas de tortura que incluirían descargas eléctricas, asfixia, violación, desnudez forzada, aislamiento prolongado, privación de alimentos y amenazas contra familiares de las víctimas. La Fiscalía sostiene que estas acciones habrían sido facilitadas mediante el control de instituciones militares, judiciales y policiales, así como a través de presuntas alianzas con organizaciones criminales y grupos armados. Estas imputaciones forman parte de las acusaciones de las autoridades estadounidenses y deberán distinguirse de hechos que hayan sido acreditados judicialmente.

