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Exclusivas MX
Mientras gran parte de México se volcaba a las celebraciones este 10 de mayo de 2026, la Ciudad de México se convirtió una vez más en el epicentro de un dolor que no descansa. En la XIV Marcha de la Dignidad Nacional, cientos de madres buscadoras de México y Centroamérica recorrieron las calles para recordarle al Estado y a la sociedad que, con más de 133 mil desaparecidos y 80 mil cuerpos sin identificar, “no hay nada que celebrar”.
La movilización reunió a familias de estados como Sinaloa, Tamaulipas, Jalisco y Chihuahua, además de madres migrantes que buscan a sus hijos perdidos en tránsito por territorio mexicano.
En un mensaje cargado de simbolismo ante la cercanía del Mundial de Futbol 2026, los colectivos lanzaron una advertencia clara: no permitirán que el torneo se utilice para maquillar la crisis de derechos humanos en el país.
Bajo la consigna “Le meteremos todos los goles posibles a la impunidad”, las familias exigieron que el gobierno de Claudia Sheinbaum reconozca la magnitud real de la tragedia y permita el acompañamiento de organismos internacionales como la ONU, denunciando que las autoridades parecen más enfocadas en “mejorar la imagen” de las cifras oficiales que en fortalecer las tareas de identificación forense.

El pronunciamiento también puso sobre la mesa el riesgo de muerte que enfrentan quienes buscan a los suyos, recordando que desde 2010 al menos 43 buscadoras han sido asesinadas o desaparecidas en su intento por encontrar verdad.
Al cierre de la jornada, las madres enviaron un mensaje directo a la presidencia, insistiendo en que sus familiares no son expedientes ni números, sino vidas que deben regresar a casa. Para este movimiento, el “partido” contra la impunidad no termina hasta que se rompa el silencio institucional que ha normalizado la desaparición en México por décadas.

