🎧 Usa el reproductor para escuchar esta nota
Exclusivas MX
La NASA ha anunciado oficialmente los nombres de los cuatro astronautas que formarán parte de la misión Artemis III, un vuelo de prueba de dos semanas que resulta fundamental para validar las tecnologías necesarias antes de los futuros alunizajes. La tripulación, compuesta por expertos con una amplia trayectoria en ingeniería y pilotaje, tiene previsto su lanzamiento a finales de 2027.
La misión se centrará en probar las capacidades de acoplamiento de la nave Orion, desarrollada por la NASA, con los módulos de aterrizaje lunar de las compañías privadas SpaceX (Starship) y Blue Origin (Blue Moon). Este vuelo busca reducir riesgos en la órbita terrestre baja antes de intentar misiones de descenso real en la superficie lunar.
Los integrantes de la misión:
-
Randy Bresnik (Comandante): Astronauta veterano y piloto de pruebas con una vasta experiencia en misiones del transbordador espacial y en la cápsula rusa Soyuz. Ha sido una pieza clave en el desarrollo de los vehículos del programa Artemis.
-
Andre Douglas (Especialista de misión): Ingeniero y exmiembro de la Guardia Costera estadounidense. Douglas cuenta con una sólida preparación técnica y experiencia previa al haberse desempeñado como tripulante suplente en la misión Artemis II.
-
Frank Rubio (Especialista de misión): El astronauta de origen salvadoreño, hijo de inmigrantes, posee el récord de permanencia en el espacio para un estadounidense, tras completar una misión no programada de 371 días en la Estación Espacial Internacional. Su experiencia en medicina y aviación del Ejército es considerada un activo invaluable para esta misión.
-
Luca Parmitano (Piloto): Representando a la Agencia Espacial Europea (ESA), el astronauta italiano es un experimentado piloto de pruebas que ha comandado la Estación Espacial Internacional. Es reconocido por su serenidad y capacidad de respuesta ante situaciones críticas.
Un paso tecnológico necesario La decisión de convertir Artemis III en una misión de acoplamiento en órbita terrestre —en lugar de un alunizaje directo— responde a una estrategia de “pasos seguros”. Según el administrador de la NASA, Jared Isaacman, esta transición permite seguir una lógica de aprendizaje similar a la que tuvo el programa Apolo, garantizando que los sistemas de soporte vital y los vehículos de aterrizaje sean validados rigurosamente antes de transportar humanos a la superficie lunar.

Aunque el desarrollo de Starship y Blue Moon presenta cronogramas inciertos debido a retrasos técnicos, la NASA mantiene el impulso de la competencia entre ambos proveedores. Durante la misión, se prevé que Orion pase aproximadamente dos días acoplada al módulo de Blue Origin para pruebas de soporte vital, y cerca de un día en las proximidades del módulo de SpaceX.

