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Exclusivas MX
Tras semanas de tensión y el desplazamiento forzado de familias indígenas por el asedio de grupos armados, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, y la gobernadora de Guerrero, Evelyn Salgado, encabezaron una misión de pacificación en la Montaña Baja que resultó en el retiro de los bloqueos en la localidad de Alcozacán.
Bajo la instrucción directa de la presidenta Claudia Sheinbaum, las funcionarias recorrieron las comunidades de Alcozacán y Coatzingo para dialogar con los habitantes afectados y establecer un “corredor seguro” que garantice el acceso a víveres y servicios básicos.
La estrategia de intervención no solo fue política, sino operativa. Rosa Icela Rodríguez anunció el restablecimiento de las Bases de Operaciones Interinstitucionales, compuestas por el Ejército, la Guardia Nacional y la policía estatal, con el fin de blindar la zona contra la delincuencia organizada.
Además, se comprometió el arribo de brigadas de los programas de Bienestar y la creación de una mesa de diálogo permanente entre los comisarios ejidales y los tres niveles de gobierno para firmar acuerdos de paz que pongan fin a la violencia en la región de Chilapa de Álvarez.
Por su parte, la gobernadora Evelyn Salgado subrayó que no dejarán solas a las familias desplazadas y que la prioridad es mantener la presencia en el territorio “privilegiando siempre el diálogo”.
En estas tareas de pacificación participan de manera coordinada instituciones de alto nivel como la Sedena, Semar, la Fiscalía General de la República y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), buscando que la presencia responsable del Estado sustituya el control que las bandas criminales habían impuesto en estas comunidades históricamente vulnerables.

