🎧 Usa el reproductor para escuchar esta nota
Lo que comenzó como una alternativa “saludable” para combatir la obesidad y la diabetes en México podría estar escondiendo un riesgo mortal. Una investigación de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Iztacala de la UNAM ha encendido las alarmas al sugerir un vínculo directo entre el consumo de edulcorantes artificiales —específicamente la sucralosa— y el desarrollo de cáncer de colon, una enfermedad que en nuestro país ha dejado de ser exclusiva de la tercera edad para ensañarse con hombres de entre 30 y 59 años.
El peligro oculto en la etapa perinatal
El equipo liderado por la investigadora Sonia León Cabrera puso el foco en un periodo crítico: el embarazo y la lactancia. Los hallazgos son inquietantes. El estudio revela que las madres que consumen productos “light” o “zero” durante la gestación transmiten a sus bebés niveles elevados de citocinas proinflamatorias. Estas moléculas alteran la microbiota del calostro, pieza fundamental para el sistema inmunológico del recién nacido, dejando una “huella” inflamatoria en el intestino que perdura hasta la vida adulta.
En modelos experimentales, las crías expuestas a la sucralosa antes de nacer mostraron una susceptibilidad drásticamente mayor. Al inducirles cáncer de colon, estos sujetos desarrollaron un número significativamente más alto de tumores y de mayor tamaño en comparación con aquellos que no estuvieron expuestos al edulcorante. La razón: el sistema inmune pierde su capacidad natural para detectar y frenar el crecimiento de células cancerígenas.
📌 Nota recomendada
![]() |
“Fue mi culpa”: Renuncia director de Gaceta UNAM tras polémico error ortográfico |
¿Estamos superando los límites de seguridad?
Aunque la FDA establece un límite diario de 5 mg por kilo de peso (unos 350 mg para un adulto promedio), los científicos de la UNAM advierten que estos parámetros están obsoletos. En un país que lidera el consumo mundial de refrescos, es sumamente sencillo rebasar esta dosis. Una sola lata de refresco “light” aporta unos 60 mg; si a esto sumamos yogures, pan de caja, mermeladas y hasta medicamentos “sin azúcar”, el consumo acumulado es masivo.
“Persiste la idea errónea de que lo ‘light’ es inofensivo”, señalan los expertos. En México, el cáncer de colon es ya la segunda causa de muerte por tumores malignos. El hecho de que la incidencia esté aumentando en población joven coincide con la explosión de productos endulzados con aditivos sintéticos en las últimas dos décadas.
Un llamado a la precaución urgente
A las puertas de una revisión de las políticas de etiquetado y salud, los investigadores subrayan que el embarazo y la lactancia deben ser periodos de restricción total para estos aditivos. La recomendación es clara: volver a lo natural y no ver en los edulcorantes una “cura” para la diabetes gestacional o el sobrepeso, ya que el costo a largo plazo para la salud intestinal y el riesgo oncológico podría ser devastador. La ciencia ha hablado, y el sabor dulce de los productos “zero” podría tener un retrogusto amargo para las futuras generaciones.


