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El Mundial 2030 todavía está a cuatro años de distancia, pero la sede de la gran final ya comenzó a generar tensión entre sus países organizadores. España y Marruecos han mostrado públicamente su intención de albergar el partido por el título, mientras que la FIFA insiste en que la decisión todavía no está tomada.
La próxima Copa del Mundo tendrá una característica inédita, ya que se disputará en seis países de tres continentes. España, Portugal y Marruecos serán los principales anfitriones del torneo, mientras que Argentina, Uruguay y Paraguay recibirán un partido cada uno como parte de las celebraciones por el centenario del primer Mundial.
Los tres encuentros en Sudamérica servirán como homenaje a la edición de 1930, celebrada en Uruguay. Después de esos partidos, la competición continuará en Europa y África, donde se desarrollará la mayor parte del calendario mundialista.

Sin embargo, la gran incógnita está en el partido que definirá al campeón. La FIFA no ha anunciado oficialmente dónde se disputará la final, pero en los últimos días el debate aumentó después de que el presidente de la Federación Real Marroquí de Futbol, Fouzi Lekjaa, asegurara que el encuentro se jugará en el Gran Estadio Hassan II, ubicado en Benslimane, cerca de Casablanca.
El recinto todavía se encuentra en construcción y tendrá una capacidad proyectada de 115 mil espectadores. Lekjaa realizó sus declaraciones durante un acto político en Marruecos, donde afirmó que la provincia de Benslimane tendrá el honor de organizar la final del Mundial 2030.
La FIFA, sin embargo, respondió que esa decisión todavía no existe. El organismo aseguró que la sede de la final será determinada “en su debido momento” y previamente también había negado que existiera un acuerdo para entregar el partido decisivo a Marruecos.
España también tiene argumentos para buscar la final. Entre las opciones que han sido mencionadas aparecen el Santiago Bernabéu y el Spotify Camp Nou, dos de los estadios más importantes del país. Además, el presidente de la Real Federación Española de Futbol, Rafael Louzán, aseguró recientemente que los argumentos y datos favorecen a España para recibir el encuentro decisivo.
La postura española incluso provocó declaraciones de Javier Tebas, presidente de LaLiga, quien cuestionó públicamente los desmentidos de la FIFA y sostuvo que España debería trabajar para conseguir la final. Tebas también relacionó la disputa con el escenario político que rodea actualmente a Gianni Infantino y la FIFA.

El tema podría volver a la mesa durante la próxima visita de Infantino a España, donde el presidente de la FIFA tiene previsto reunirse con autoridades españolas para hablar sobre los preparativos del Mundial. Louzán adelantó que espera mantener una conversación con el dirigente sobre la organización del torneo.
Por ahora, la única certeza es que la decisión no ha sido anunciada oficialmente. Marruecos asegura que la final estará en el futuro Gran Estadio Hassan II, mientras España sostiene que el partido debe disputarse en su territorio. La FIFA, por su parte, mantiene abierta la definición.
