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Expansión Política
Un sombrero se convirtió en el símbolo de exigencia de justicia, paz y alto a la violencia en México. Es el sombrero de paja que a diario usaba Carlos Manzo, el alcalde de Uruapan asesinado con siete balazos en plena festividad del Día de Muertos y quien encabezaba el Movimiento del Sombrero.
Con la ausencia del alcalde, La Sombreriza –como también se le conoce– es encabezada por Grecia Quiroz –esposa de Manzo– y, lejos de dejarlo desaparecer, sus integrantes buscan fortalecer la agrupación siguiendo los sueños de su exlíder político.
Este Movimiento va creciendo y tiene que seguir creciendo y sabemos que va a avanzar, claro, con peligros, con riesgos, como lo tenía el presidente (Carlos Manzo) Tenemos que avanzar, aunque estemos en peligro”. Guadalupe Mendoza Arias, integrante del Movimiento del Sombrero.

SUS ORÍGENES
“La Sombreriza” surgió en Michoacán en 2017 por Carlos Manzo. Desde su juventud tuvo acercamientos con la política: a los 15 años, estuvo en las filas del Frente Juvenil del PRI, después se unió a Morena, y aunque nunca militó en el partido oficialista, compitió con éste para ser diputado federal en 2021, candidatura que ganó y con la que llegó a San Lázaro.
En 2024, decidió dejar Morena por desacuerdos políticos, por lo que impulsó más su movimiento y exigió a quienes se sumaban que no debían relacionarse con el narcotráfico ni hacer nada ilegal.
“Cuando a mí me mandaron llamar, una de las primeras cosas que me dijo Carlos, fue ‘vamos a echarle ganas, pero lo que sí te comentamos es que no queremos que nadie de nuestro movimiento que tenga relación con el crimen organizado ni nada de recibir apoyos de ningún tema que sea fraudulento o ilegal’”, recuerda José Antonio Arreola, líder de esta agrupación en Pátzcuaro, Michoacán.
Aunque el Movimiento lleva ocho años, fue hasta 2024 que se colocó en el mapa político, al ganar cuatro cargos de elección popular, entre ellos el de Manzo, quien se convirtió en el presidente municipal de Uruapan con 95,000 votos.
Guadalupe Mendoza Arias alcanzó una diputación federal, y Carlos Bautista Tafolla y Conrado Paz se colocaron como legisladores locales en Michoacán, aunque este último hace unos meses se salió de la agrupación y fue calificado por Manzo como “traidor”.
El Movimiento empezó a cobrar dimensión nacional tras el asesinato de su principal líder y fundador, y sobre todo por el incremento de la violencia en Michoacán. Manzo fue uno de los principales críticos de la estrategia de seguridad del expresidente Andrés Manuel López Obrador “de abrazos y no balazos”.
“No puede haber abrazos para los delincuentes. Para los delincuentes debe de haber ‘chingadazos’ cuando atentan contra la gente inocente”, gritó Carlos Manzo en mayo de 2025, cuando llevaba ocho meses como presidente municipal.
En constantes ocasiones pidió al Gobierno federal fortalecer la seguridad en el estado, por lo que se convirtió en un referente de la lucha contra la violencia en una entidad en donde en los últimos 21 meses se han registrado 2,114 homicidios, en promedio 100 por mes.

PESE AL RIESGO, SE REFUERZA EL MOVIMIENTO
Tras el asesinato de Carlos Manzo, el pasado 15 de noviembre, se realizaron manifestaciones en la Ciudad de México y en al menos 12 estados, en la que protestaron por la violencia que se vive en el país y para pedir justicia por el exalcalde de Uruapan.
Cientos de personas con sombreros, vestidas de blanco, salieron a manifestarse este sábado en Toluca por el asesinato de Carlos Manzo. (Cuartoscuro/Crisanta Espinosa Aguilar)
Integrantes han manifestado su preocupación por la inseguridad. Ldiputada federal Guadalupe Mendoza Arias señala que tras la muerte de Manzo, los integrantes del Movimiento del Sombrero se encuentran en riesgo, por lo que mantienen medidas de seguridad.
“Tenemos que ser cautelosos. Pensaron que al eliminar a Carlos se iba a acabar este movimiento y ya vieron que no”, señala la legisladora, quien asevera que la Guardia Nacional la cuida.
Durante el asesinato de Carlos Manzo, otro de sus integrantes salió herido, Víctor Hugo de la Cruz, quien siempre acompañaba al exalcalde en todas sus actividades y recibió una balazo en la espalda.
Pese al riesgo, los integrantes de ‘La Sombreriza’ evalúan convertir su movimiento en partido político, tras el reconocimiento que tuvo no solo a nivel nacional, sino mundial, debido a que la noticia salió en medios de comunicación de Alemania, Estados Unidos y España.
La diputada Mendoza Arias explica que existen disyuntivas que se deben analizar: ser partido político tendrá beneficios, como el acceso a recursos públicos para realizar sus actividades, pero también hay desventajas, porque pueden perder credibilidad como todos los partidos que ya existen.
“Lo vamos a platicar más adelante con la presidenta Grecia Quiroz, a ver si va a querer que se forme el partido del El Sombrero por los beneficios que hay para que sigamos avanzando, y si no, pues seguimos igual. Aún no es seguro”, cuenta legisladora.
Mientras, Grecia Quiroz ya llamó a los integrantes del Movimiento del Sombrero para hablar la próxima semana, y a decir de ellos el encuentro será para determinar el futuro de la agrupación, ya que, aseguran, ha crecido “más rápido” tras el asesinato de Carlos Manzo.
“No nos imaginamos que fuera a crecer más rápido después de su muerte. La verdad no hubiéramos hubiera sido de esa forma, pero así están las cosas, está creciendo mucho. Se hizo viral su muerte. Ya era muy conocido, pero a quienes les faltaba conocerlo, están conociéndolo ahora después de muerto”, dice Mendoza Arias.
El dirigente de esta agrupación en Pátzcuaro, José Antonio Arreola, coincide con la legisladora al estimar que el movimiento ha crecido en los últimos días y comenta que Grecia Quiroz podría ser la próxima gobernadora de Michoacán.

