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Las investigaciones para esclarecer el paradero de los 43 normalistas de Ayotzinapa, desaparecidos en septiembre de 2014 en Iguala, Guerrero, incorporaron nuevas líneas relacionadas con el hallazgo de restos óseos, documentos oficiales y un horno crematorio clandestino localizado en instalaciones vinculadas con una funeraria de esa ciudad.
De acuerdo con el primer informe público presentado por el Gobierno federal sobre los avances del caso, también se investigan indicios encontrados en la funeraria El Ángel, el Servicio Médico Forense (Semefo) y un predio de Iguala que, de acuerdo con las indagatorias, estuvieron bajo control del grupo criminal Guerreros Unidos.
La información fue presentada por Arturo Medina, subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración de la Secretaría de Gobernación y presidente de la Comisión para la Verdad y Acceso a la Justicia del Caso Ayotzinapa, así como por Mauricio Pazarán, fiscal de la Unidad Especial de Investigación y Litigación para el Caso Ayotzinapa de la Fiscalía General de la República.
Entre los elementos que forman parte de las nuevas investigaciones se encuentra la funeraria El Ángel, cuyo propietario, identificado como Rodolfo “N”, permanece detenido junto con tres de sus familiares. Las autoridades señalaron que el empresario recibió llamadas de personas vinculadas con Guerreros Unidos durante la noche de los hechos ocurridos entre el 26 y 27 de septiembre de 2014.
Las investigaciones también establecieron que, semanas después del ataque, uno de los teléfonos pertenecientes a los estudiantes desaparecidos habría sido utilizado por el propietario de la funeraria. Se trata del equipo que pertenecía a Julio César Mondragón, uno de los normalistas asesinados durante aquellos hechos.
Otro de los elementos analizados corresponde a los teléfonos celulares de los estudiantes. El análisis de la información telefónica permitió establecer que algunos dispositivos permanecieron activos incluso semanas después de la desaparición de los jóvenes.
Entre los casos identificados está el teléfono de Jorge Antonio Tizapa Legideño, cuyo equipo habría sido utilizado por un exservidor público de Iguala identificado como Mauro “N” entre el 15 y el 23 de octubre de 2014, es decir, casi un mes después de la desaparición de los normalistas.
También fue localizado un dispositivo que pertenecía a Jorge Aníbal Cruz Mendoza. Según las investigaciones presentadas, el teléfono fue utilizado por un policía municipal de Iguala el 30 de septiembre de 2014 y posteriormente por su pareja sentimental.
Estos registros forman parte de las líneas de investigación que buscan establecer qué ocurrió con los estudiantes después del ataque y determinar quiénes tuvieron acceso a sus pertenencias y dispositivos durante los días posteriores a su desaparición.

En cuanto a los restos óseos localizados como parte de las investigaciones, las autoridades informaron que los primeros análisis genéticos realizados a un grupo de muestras no correspondieron a ninguno de los 43 normalistas desaparecidos.
El informe también abordó la posible participación de integrantes de las Fuerzas Armadas. Arturo Medina señaló que actualmente hay 17 militares detenidos y sujetos a proceso por su presunta participación en los hechos, aunque sostuvo que las conductas investigadas habrían ocurrido a título personal y no como parte de una actuación institucional de la Secretaría de la Defensa Nacional.
Respecto a los más de 800 folios que, de acuerdo con los padres de los estudiantes, podrían permanecer en poder de la Sedena y no habrían sido entregados a las autoridades investigadoras, Medina afirmó que no existen elementos para confirmar que dichos documentos sigan en poder de la institución.
El funcionario explicó que la Secretaría de la Defensa Nacional entregó un documento en el que señala que realizó una búsqueda exhaustiva y que no localizó los folios mencionados.
Durante la conferencia también se cuestionó a las autoridades sobre la posibilidad de citar a declarar al exsecretario de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos. Sin embargo, Medina evitó responder directamente a esa pregunta.

