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Exclusivas MX
La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que Víctor Rodríguez Padilla deja la dirección general de Petróleos Mexicanos (Pemex) tras cumplir un ciclo de año y medio al frente de la paraestatal. Su lugar será ocupado por Juan Carlos Carpio Fragoso, quien hasta hoy se desempeñaba como director de finanzas de la petrolera y cuya designación queda pendiente de la ratificación formal del Consejo de Administración.
De acuerdo con la mandataria, la salida de Rodríguez Padilla no se debe a una remoción por desempeño, sino al cumplimiento de un acuerdo previo. El ahora exdirector, doctor en Economía de la Energía y académico de la UNAM, solicitó desde el inicio de la administración estar solo 18 meses en el cargo para poder regresar a la docencia. No obstante, no se alejará del todo del sector público, ya que asumirá la dirección del Instituto de Electricidad y Energías Limpias (IEEL).
¿Quién es Juan Carlos Carpio Fragoso?
La presidenta Sheinbaum destacó la honestidad y la trayectoria técnica del nuevo titular, quien no es ningún desconocido en su equipo compacto de trabajo:
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En Pemex: Conoce las entrañas operativas y financieras de la empresa al haber fungido como su director de finanzas durante el último año y medio.
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En la CDMX: Durante la jefatura de gobierno de Sheinbaum, Carpio Fragoso se desempeñó como secretario de Finanzas y previamente como director de la Red de Transporte de Pasajeros (RTP).
Luces y sombras en el balance financiero
Durante el acto de relevo, Rodríguez Padilla defendió su gestión asegurando que la deuda financiera de Pemex se redujo en aproximadamente 23,000 millones de dólares, ubicándose actualmente en cerca de los 75,000 millones de dólares. Asimismo, destacó que, por primera vez en 11 años, las agencias calificadoras mejoraron las perspectivas crediticias de la empresa.
Sin embargo, el nuevo director, Juan Carlos Carpio, asumirá el cargo en un escenario de claroscuros económicos. El anuncio de la salida contrasta con un reporte reciente de S&P Global Ratings, la cual modificó la perspectiva de Pemex de “estable” a “negativa”, argumentando riesgos en el crecimiento económico y severas restricciones presupuestarias en el país. El manejo de esta presión financiera y los recientes incidentes operativos en refinerías serán los primeros grandes retos del nuevo timonel de la petrolera.


